Microcemento

7 cosas que debes
saber del microcemento

El microcemento es de los materiales que más preguntas genera antes de decidirse: dónde se puede poner, si hace falta obra, cómo se limpia, si se agrieta... Aquí van las 7 cosas que más nos preguntan nuestros clientes, respondidas de forma directa.

1. Se puede aplicar en casi cualquier superficie de la casa

Suelos, paredes, duchas, encimeras, incluso escaleras — el microcemento no está limitado a un solo uso. Se aplica sobre superficies existentes, como azulejo, hormigón o yeso, sin necesidad de retirarlas antes. Eso lo hace especialmente interesante para renovar un baño o una cocina sin la obra mayor que supondría quitar el alicatado antiguo.

2. No tiene juntas, y ahí está gran parte de su encanto

A diferencia del azulejo, el microcemento crea una superficie completamente continua, sin líneas de junta donde se acumule suciedad, moho o cal. Esto no solo es una cuestión estética — también es mucho más higiénico, sobre todo en zonas húmedas como duchas o encimeras de cocina, donde las juntas del azulejo tradicional suelen ser el punto más difícil de mantener limpio.

3. Hay muchos más acabados de los que la gente imagina

Mate, satinado, con más o menos textura, en tonos que van del blanco más puro al gris oscuro, pasando por beiges cálidos, verdes apagados o incluso efectos que imitan la piedra natural. El acabado final se puede ajustar mucho al estilo de la vivienda — no es un material de un solo aspecto, como a veces se piensa.

4. El mantenimiento es mucho más sencillo que el de otros revestimientos

Con agua y un jabón neutro es suficiente para el día a día. No hace falta ningún producto especial ni una rutina complicada — lo único que de verdad importa es evitar productos muy agresivos o abrasivos, que pueden dañar la capa de sellado que lo hace impermeable.

5. Es impermeable, pero gracias al sellado, no al material en sí

Es un matiz importante que mucha gente no conoce: el microcemento en sí mismo es poroso, y es la capa de sellador aplicada al final del proceso la que lo convierte en una superficie impermeable apta para duchas y zonas de agua constante. Por eso el sellado hay que renovarlo de vez en cuando — es el elemento que hace todo el trabajo de protección.

6. Aguanta muy bien el paso del tiempo si está bien aplicado

Un microcemento bien ejecutado, con la preparación correcta de la superficie y un buen sellado, es un revestimiento que envejece con mucha dignidad — no se descascarilla como puede pasar con una pintura mal preparada, ni pierde uniformidad como el azulejo cuando una pieza se rompe. El resultado se mantiene con un aspecto muy parecido al del primer día durante mucho tiempo si se cuida correctamente.

7. No todos los "microcementos" son iguales

Existen en el mercado productos de calidad muy distinta que se venden bajo el mismo nombre genérico. La diferencia entre un microcemento bien aplicado con materiales de calidad y uno hecho con prisas o con producto de gama baja se nota, sobre todo, con el paso de los meses: en cómo envejece el color, en si aparecen pequeñas fisuras o en si el sellado sigue funcionando como el primer día. Vale la pena preguntar qué producto se va a usar, no solo el resultado final que se promete.

Bonus: la preparación importa tanto como el propio microcemento

Es algo que casi nunca se menciona, pero que determina buena parte del resultado final: la superficie sobre la que se aplica el microcemento tiene que estar en buenas condiciones estructurales. Si hay grietas activas, movimientos del soporte o problemas de humedad de fondo sin resolver, aplicar microcemento encima no soluciona esos problemas — simplemente los cubre temporalmente. Un buen profesional revisa el estado real de la superficie antes de empezar, y si detecta algo que conviene resolver primero, te lo dice antes de aplicar una sola capa, no después.

¿Se puede aplicar microcemento uno mismo?

Es una pregunta que recibimos con frecuencia, y la respuesta honesta es que es un trabajo que exige mucha técnica y práctica previa. La mezcla tiene que aplicarse con un grosor muy preciso, en capas finas y uniformes, y cualquier irregularidad en la aplicación se nota mucho más que en una pintura convencional, porque la superficie final es completamente lisa y sin nada que la disimule. No es imposible para alguien con mucha maña y paciencia, pero el margen de error es pequeño, y un fallo en el proceso es difícil de corregir sin empezar de nuevo esa zona.

¿Tienes dudas sobre si el microcemento encaja en tu proyecto? Te lo explicamos con casos reales que hemos hecho en la zona.

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